«LA LITINIENSE» Cooperativa Tambera y Agropecuaria Ltda.

Abr 29, 2016 | Noticias Sector

La marca de una comunidad

En 1945 -un año signado por trascendentales acontecimientos históricos, con el fin de la Segunda Guerra Mundial y el surgimiento del peronismo en Argentina- en San Antonio de Litin, departamento Unión de la provincia de Córdoba, nace “La Litiniense” Cooperativa Tambera y Agropecuaria Ltda. Apenas tres años antes, en 1942, se registra la creación de la municipalidad de San Antonio de Litin, por lo que la Cooperativa emerge al albor de la comunidad organizada acompañando su desarrollo desde hace 71 años.

En una región, hasta ese entonces, predominantemente agrícola ganadera, la necesidad de generar ingresos que no dependieran de los ciclos de la siembra y la cosecha, llevó a los lugareños a pensar una actividad complementaria. De allí surge la idea de conformar una cooperativa tambera, pese a no haber en la zona productores con experiencia en este tipo de producción.

Según relatan los socios más antiguos, todos los habitantes de San Antonio de Litin, de los rubros más diversos, se comprometieron y participaron en el emprendimiento cooperativo, tal es así que el primer vicepresidente de la cooperativa fue el médico del pueblo, el doctor Enrique Lubrina.

Con la conformación del primer Consejo de Administración comenzó la actividad, en los por entonces improvisados tambos y al poco tiempo decidieron instalar su propia fábrica de productos lácteos.

Éxito “de boca en boca”

Hoy, en una población total que  -según datos del censo poblacional de 2010- no supera los 1.500 habitantes, la Cooperativa genera treinta puestos de trabajo directos, entre administrativos, técnicos y operarios de planta; más otros diez que prestan servicios de forma indirecta.

Son treinta los asociados activos que entregan actualmente su producción a la Cooperativa, se trata de tambos pequeños que producen entre mil y tres mil litros diarios de leche. No sólo de la zona de San Antonio de Litin, ya que se encuentran distribuidos en un radio de 90 kilómetros cercanos a las localidades de Sacanta, Alicia, Alto Alegre y Chilibroste.

La leche es retirada de los tambos por medio de un transporte contratado por la Cooperativa. Ya en la Planta, es elaborada y convertida en quesos Cuartirolo, Tybo, Holanda, Port Salud, Muzzarella y Sardo. Además producen ricota y crema, esta última la entregan a fasón a otra fábrica para la elaboración de manteca, que están tramitando para poder vender con su marca.

La Litiniense, marca con la que la Cooperativa comercializa sus productos, nunca realizó campañas de marketing ni difusión en medios de comunicación, tampoco posee un sitio en la web. Sin embargo, sus socios aseguran que las siete décadas de trayectoria elaborando productos cooperativos de calidad, y la publicidad “de boca en boca”, pueden explicar su éxito.

Los principales clientes mayoristas llegan semanalmente a la fábrica a retirar los productos desde las provincias de Salta, Mendoza y Córdoba; además la Cooperativa posee una quesería de venta al público contigua a su sede administrativa ubicada en el centro de la localidad.

En la fábrica, que está instalada en las afueras del pueblo, necesitaban mejorar la infraestructura y el equipamiento para que la Cooperativa pudiese crecer en cantidad y calidad. A partir de 2009, gracias a los aportes recibidos a través del INAES y la Subsecretaría de Lechería de la Nación, pudieron realizar reformas edilicias e incorporar nuevas maquinarias: agrandaron los espacios cubiertos, instalaron una caldera más grande, tres tinas elevadas automáticas con capacidad de tres mil litros cada una, cámaras de refrigeración, una pasteurizadora, saladeros y una desnatadora.

En el mismo lugar tienen equipamiento instalado para procesar el suero por nanofiltración, que en este momento no realizan por no tener mercado para comercializar la proteína láctea. Además proyectan elaborar dulce de leche y montar una planta para elaboración y envasado de queso rallado.

La Cooperativa tiene un importante rol en la comunidad, no sólo por ser una de las principales fuentes de trabajo, sino también por apoyar actividades sociales y dictar capacitaciones en los colegios sobre cooperativismo. Con la misma vocación, sus dirigentes mantienen una activa participación en entidades de segundo grado como la Junta Intercooperativa de Productores de Leche ( JIPL), la Federación de Cooperativas Lácteas (FECOLAC), y desde el mes de marzo forman parte de FECOFE.

Situación actual del sector lechero

Según datos aportados por la Administración de la Cooperativa en el mes de abril, el productor recibe $3,40 por litro de leche, mientras que el costo de producción asciende a $4,20, es decir que la rentabilidad es negativa: en estas condiciones el productor pierde $0,80 por litro de leche.

A estos datos se suma que el consumidor paga en góndola $15 por litro de leche, lo que demuestra que hay eslabones de la cadena perjudicados por estructuras monopólicas abusivas.

La situación es alarmante, más aun teniendo en cuenta que por estos días el fenómeno climático denominado “El Niño”, con lluvias extraordinarias que han causado inundaciones en gran parte del país, tiene un impacto devastador en el sector, afectando negativamente la producción en los tambos y consecuentemente la industrialización de la leche.

La Litiniense no es la excepción. Su producción se vio afectada en un 50% por no poder ingresar a los campos. Si hace unos meses la planta elaboraba entre 70 y 75 mil litros de leche diarios, hoy ronda apenas los 30 mil. Esta situación los ha obligado a buscar materia prima en otras zonas para poder cumplir con los compromisos asumidos con sus clientes.

Ser cooperativista

Omar Stratta – Presidente – Productor tambero

“Cuando empecé con el tambo en el año 2000 lo primero que hice fue acercarme a la cooperativa, éramos conocidos del pueblo. Desde ese momento soy consejero y desde 2009 soy presidente. Más allá de tener un cargo y de tener la responsabilidad de llevarlo adelante, siento a la cooperativa como una empresa importante, ya que si bien mi tambo es pequeño, si hoy la cooperativa no existiera más se me complicaría mantenerlo, por eso me siento cooperativista. Deseo que podamos concretar los proyectos que tenemos pendientes y generar más puestos de trabajo en la comunidad”.