Los lácteos fermentados como el yogur, el kéfir o el queso tienen interesantes efectos beneficiosos sobre la flora intestinal. En algún momento de la prehistoria, hace miles de años, a alguien se le estropeó la leche. Pero el espíritu humano (y el hambre) es indomable, y nuestro ancestro se la bebió igualmente, descubriendo que estaba rara,...

leer más